martes, 2 de marzo de 2010

Saliendo en diario El Universo

Concepto y forma

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La diseñadora quiteña Luz Marina Salgado ideó un archivador para placas de vidrio usadas en laboratorio; creó también esta moderna mesa y portabotellas.

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Mesa

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Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

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Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

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Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

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Banco, cajonera plástica y el envase de helado de Planet Ice Cream son diseños del guayaquileño Pablo Ronquillo, que se producen en serie.

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Luz Marina Salgado

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Pablo Ronquillo


Los diseñadores industriales satisfacen necesidades que tenemos a diario. Pueden concebir desde un celular hasta un envase de agua. Su diferencia con otros colegas: los objetos que crean deben ser producidos en serie.

Está en nuestra vida diaria, aunque a ratos ni siquiera caigamos en cuenta de su existencia. Está en el vaso que usa para beber, en la silla de la oficina, en el teléfono celular por el que chatea o en el iPod en el que escucha música. El diseño industrial vive con nosotros y satisface necesidades tan diversas como la gama de objetos que se producen en el mercado.

No se trata solo de crear algo que se adapte a los requerimientos de las personas, que sea atractivo e innovador sino que cumpla con una condición básica: que pueda ser producido en serie.

Por eso su campo de acción es tan variado y puede saltar de la ingeniería a la medicina, del campo automotor al gastronómico.

“Puedo satisfacer y conocer las necesidades de cualquier profesional y de cualquier persona. Cada vez es una aventura nueva”, dice Luz Marina Salgado, quiteña, diseñadora industrial vinculada a la profesión desde hace 20 años.

Lo dice por experiencia propia. Comenzó diseñando muebles para residencia, luego las butacas y el mobiliario urbano del Malecón 2000, Malecón del Salado, parque de la Ferroviaria y los quioscos de comida empleados en el proceso de regeneración urbana de Guayaquil. Ahora diseña archivadores para almacenar las placas de vidrio que utilizan los laboratorios de patología. Son de cartón corrugado y pueden almacenar hasta 1.000 placas e ir dispuestas en serie.

“Yo de laboratorios no sabía nada, me tocó investigar”, cuenta ella.

El proceso de diseño de cada objeto es diferente, por lo que el tiempo que tarda hasta producirlo en serie también es variable. Implica primero, dice ella, un proceso de investigación para conocer lo que ya existe, analizar al cliente (entender su necesidad) e ir al proceso de creación (armar bocetos hasta que se perfeccionan para mandarlos a producir).

Pablo Ronquillo, diseñador industrial de Pycca desde hace tres años, coincide con ello. “Antes de diseñar y sacar un producto nuevo se hace un estudio de mercado, se ven las necesidades de la gente, adónde se apunta y cómo va la competencia”.

El consumidor quizás no se dé cuenta, pero compra el producto ya sea por su atractivo visual, porque se adapta a su necesidad y a su bolsillo.

Pablo Ronquillo ha diseñado desde envases para helados hasta cajoneras, bancos, sillas e instrumentos para cocina. En Pycca, por ejemplo, las cajoneras plásticas es uno de los productos estrellas. Cada año se le hacen pequeñas variaciones en su modelo para hacerlas más versátiles o atractivas.

Los diseños de esta empresa son ciento por ciento locales. Una vez listos o adaptados a las necesidades del medio se envían en archivos 3D a la China, donde se hacen los moldes para producirlos en serie en Ecuador. Su política es sacar mínimo 35 productos nuevos cada año, incluida la línea de calzado.

“El diseñador industrial adapta los productos a las necesidades de la gente ya sean psíquicas, emocionales o físicas”, opina él.

Hasta el siglo XIX las labores de diseño y elaboración de objetos estaban en manos de artesanos. Luego los procesos se industrializaron, pero siempre con la acción de un diseñador detrás.

Opiniones

“Es una profesión ilimitada, Puedo satisfacer y conocer las necesidades de cualquier profesional y de cualquier persona. Cada vez es una aventura nueva”.
Luz Marina Salgado

“Si en este momento quiero sentarme busco una silla que sea cómoda, en la que pueda recostar la espalda. Eso es diseño industrial, y además tiene que hacerse en masa”.
Pablo Ronquillo

Fuente: http://www.larevista.ec/me-interesa/decoracion/concepto-y-forma

www.eluniverso.com


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